Los Conversos, fiesta grande en Hervás

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Hervás cuenta con uno de los barrios judíos más conservados de España, no sólo por el aspecto arquitectónico sino porque sus habitantes se sienten orgullosos de sus orígenes y aún hoy, algunos de ellos afirman ser descendientes directos de aquellos vecinos que para no tener que huir se convirtieron al cristianismo. Para celebrar su historia cada año durante el mes de julio, los hervasenses celebran el festival de Los Conversos con una serie de actividades en torno al hecho que cambió la vida de Hervás y de España en 1492: la expulsión de los judíos de estas tierras.

La calumnia, en un escenario natural

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Desde 1996 se celebra en esta población del Valle del Ambroz este festival que tiene como principal actividad la puesta en escena de una obra de teatro que hace referencia directa a la expulsión de la comunidad judía. La obra La Calumnia, escrita porel extremeño Miguel Murillo y dirigida por José Antonio Raynaud, ha logrado en los últimos años captar la atención de miles de personas en torno a una historia que comienza con el edicto firmado por los Reyes Católicos y recrea la leyenda conocida como “la forma profanada”. Es una obra de teatro donde participan 150 vecinos de Hervás y de las localidades cercanas de Baños de Montemayor y Aldeanueva del Camino, y tiene una duración de una hora y veinte minutos. La Calumnia mantiene a estos actores ensayando durante al menos los cinco meses previos a la representación y varios de los vecinos llevan ya años caracterizando a un personaje. Además, hay otros grupos del pueblo que participan también directamente en la producción de esta obra, como la Asociación de Mujeres Valdeamor que se ocupan del vestuario con una rigidez histórica admirable. conversos planveAsí como los voluntarios, ebanistas entre ellos, que se ocupan de ofrecer una buena escenografía, si bien esta es sencilla, pues apenas hace falta una tarima, algunos sillones y otros elementos, porque la escenografía más espectacular la dan las casas que sirven de telón de fondo, al igual que el reflejo de estas sobre las represadas aguas del río Ambroz, justamente en un rincón llamado “la fuente chiquita” que durante el verano sirve de piscina natural para los vecinos. Aunque la obra de teatro representada durante el Festival de Los Conversos es una historia dramática, está envuelta en un aire festivo que abarca todo el pueblo.

Cuatro días de historia y fiesta

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Fotografía cedida por www.losconversos.com

Con la celebración de Los Conversos la localidad de Hervás, que durante todo el año tiene una intensa actividad cultural y turística, se llena de nuevas experiencias, por ejemplo gastronómicas, con talleres y degustaciones. También se celebra un Certamen de Pintura Rápida y las calles se llenan de artistas que buscan reproducir los rincones de esta de este hermoso lugar abrazado por la montaña. Desde hace un par de años se celebra además un encuentro de fotografías en la red social Instagram, bajo la etiqueta #LosConversos, allí se reúnen imágenes relacionadas con este festival y el último día se exponen y premian al ganador. Para los niños se organizan actividades musicales o artísticas, como un concurso de pintura.

planveTambién hay mercado y las gentes se visten para la ocasión con trajes de época, todos asumen un pasado común y salen los artesanos a las calles y muestran y venden sus productos en el Mercado Judío. Detenerse en los rincones de Hervás deleita la mirada, conocer su historia alimenta el alma y nos hace partícipes del correr de los días. Pero visitar Hervás para el festival de Los Conversos implica mucho más, como disfrutar de piscinas naturales, participar en cursos sobre cine, conocer hermosos lugares como elcastañar gallego. Caminar por las calles estrechas y pedregosas de este pueblo constituye un bálsamo para los sentidos y un posible despegue de imaginación, pues en cada calle solitaria, en cada rincón silencioso, en cada grueso muro hay cientos de señales que vienen de siglos pasados y no cuesta nada imaginar a través de las ventanas algunos menorás, kipás o mezuzas acompañando el quehacer diario de los habitantes del pueblo… en ocasiones, quizás, los vemos realmente.

 

Marian Castillo, PlanVEs