Cotija y su origen Judío Sefardita

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Magistral estuvo la conferencia anual de la SCJSi el pasado mes de junio en la emblemática   ciudad de   Santa Fe   en Nuevo México, no podría existir un lugar más significativo que nos traslade en el tiempo a la época de los critpojudíos1 sefarditas que llegaron a este lado del atlántico, sobre todo si vienen a la mente aquellas familias que se asentaron desde el siglo XVI en lo que en esa época era todavía  territorio   mexicano   (parte  del reino de la Nueva España) en su totalidad. Con absoluta y comprensible atención en la historia de los sefarditas del suroeste de Estados Unidos y el noreste de México, poco se habla de la llegada de importantes grupos de sefarditas procedentes también de  Portugal a  la  ciudad   de  México; todavía menos conocida es la historia de un núcleo muy evidente, altamente documentado de descendientes de criptojudíos sefarditas español- portugueses que por huir de las ávidas garras de la inquisición se asentaron entre los siglos XVII y XVIII en un valle montañoso rodeado de lagos, alejado de la ciudad de México que representaba un refugio para aquellos hijos de Sefarad que querían vivir sus vidas en paz, aquellos pobladores  tan  peculiares  que  se asentaron en la hermosa villa colonial de Cotija  de  la  Paz  en  el  estado  de Michoacán al occidente de México.

El presente artículo se basa en la plática que  compartí  en  la  conferencia  anual, tuve la oportunidad de contar una historia que aunque en su localidad es bien conocida por muchos, parece que en general sigue siendo poco difundida. Una historia que me apasiona ya que se trata de una historia propia, de mi familia y ancestros, misma historia que me llevó al retorno normativo como judío junto con mi esposa e   hijos ante un tribunal rabínico. Desde mis padres, abuelos, bisabuelos, etc. son nacidos en Cotija, descendientes de estas familias ubicadas dentro de familias de origen sefardita que huyeron de la intolerancia inquisitorial predominante en el México de la edad moderna temprana contra los judíos o conversos practicantes todavía de la ley de Moisés, pero dada las condiciones de la época sobre todo contra los judaizantes o judíos secretos de ascendencia portuguesa.

 

Mi exposición derivó de una ardua investigación que realicé sobre el origen sefardita de la villa de Cotija y de mis familiares  basado  en  una  metodología muy común utilizada también en investigaciones similares, método que busca juntar “las piezas del rompecabezas” que empieza con la historia de los sefarditas expulsados de la península ibérica, continúa con la llegada de muchos de ellos a territorio mexicano

con  particular  énfasis  a  la  ciudad  de México en los siglos XVI y XVII, concluye con el movimiento territorio adentro  en zonas montañosas en donde se entreteje una herencia de tradiciones, creencias, y onomástica en la villa de Cotija para confirmar después el linaje a través del complejo estudio genético de mi ADN, estudio que arroja interesantes hallazgos que parecen relacionar la vida itinerante de los sefarditas que se movían en México, Barbados, Holanda, Inglaterra y Brasil, coincidentes territorios en donde aparecen  sefarditas  de  apellido “Navarro” y que podrían explicar la total apariencia europea o mediterránea de un grupo de familias habitantes de Cotija, Michoacán asiduos practicantes de la “endogamia”.

Los Sefarditas Portugueses en el xico de la Edad Moderna Temprana

Como señala el prominente historiador mexicano  que  identifica  el establecimiento de una abundante y próspera comunidad de judíos de origen portugués durante mucho tiempo en México, Miguel León Portilla indica que dentro del gran mosaico multicultural y pluri-lingüístico que ha conformado a México desde fechas tempranas del siglo XVI en adelante, tuvieron considerable presencia los portugueses. Aclara Portilla que dicha presencia no se limita al lapso en que España y Portugal estuvieron unidos, sino desde antes y después numerosos portugueses pasaron a tierras mexicanas. Algunos se sumaron en varios momentos a las huestes hispanas de los conquistadores, otros de diversas profesiones y variados intereses se asentaron más tarde en los principales centro poblacionales. Destaca Portilla que dentro  de  estos  portugueses  abundaban los de origen judío converso, siendo en realidad criptojudíos porque muchos de ellos, hombres y mujeres continuaron manteniendo ocultamente la Ley de Moisés.

Es sabido que durante los años que se mantuvieron unidas las coronas de Portugal y   España de 1580 a 1640 tuvieron lugar seis décadas de continua migración  de  judíos  portugueses sefarditas  a  México,  aunque  haya  sido bajo el término de “Cristianos Nuevos” derivados de las conversiones forzosas, estableciendo asentamientos y comunidades no solo en la Ciudad de México  sino  a  través  de  prácticamente todo el territorio mexicano. El historiador británico Jonathan Israel indica que en esos años los criptojudíos portugueses quienes  ya  habían  florecido  en  el comercio a través de la construcción de amplias  redes  de  contactos  comerciales por Europa y las colonias españolas y portuguesas, es en el siglo XVII cuando fortalecen una “floreciente e importante” red  de  comercio   entre  la  Ciudad  de México, Veracruz, Guadalajara, Michoacán, Puebla y Zacatecas comerciando bienes y mercancías provenientes de lugares lejanos. Según Jonathan  Israel  la  mayoría  eran originarios de Lisboa, Sevilla (de padres portugueses)  y Castelobranco,  sin embargo existen muchos registros de la Inquisición mexicana de 1620 a 1650 que evidencian que muchos judaizantes de origen portugués habían vivido en el sur de Francia e Italia (Livorno, Ferrara y Pisa).

Los registros de 1619 proporcionan una idea  sobre  la  distribución  de  la comunidad portuguesa dando al mismo tiempo una ligera muestra de sus ocupaciones  más  comunes.  Muchos  de los pobladores lusitanos eran granjeros, rancheros y soldados, un considerable grupo  eran  residentes  de  pequeños pueblos siendo su actividad principal el transporte y comercio de mercancías a través de grandes “recuas de mulas”. Quizás lo más destacado era que un gran número de ellos se dedicaban a labores artesanales (altamente calificados), tanto en ciudades grandes como en pequeños pueblos, actividades como: pintores, zapateros, carpinteros y trabajadores de la piel.

Derivado de las feroces persecuciones inquisitoriales en México durante 1640 a 1659 ocasionadas por la separación del reino de Portugal con España en contra de los criptojudíos portugueses, la historiadora Alexandra Uchmanyiii  indica que gran parte de la población de estos cristianos   nuevos   fue   brutalmente asesinada y despojada por la Inquisición, muchos de ellos obligados al destierro y la gran mayoría se asimilaron con el resto de la población.

Sin embargo, como podemos encontrar en otras  fuentes,  pequeños  grupos  de familias pudieron huir al norte del territorio o se adentraron a zonas montañosas como la frontera entre Jalisco y Michoacán en donde se ubica la villa de Cotija en donde los judíos sefarditas podrían  vivir  en  relativa  calma  sin  ser molestados.

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Ubicación y Topografía de Cotija

Colindante con la frontera de Jalisco en el estado de Michoacán, la Villa de Cotija se encuentra a 6 horas en auto de la ciudad de México y 3 horas de Guadalajara.

Rodeada por montañas y lagos a más de 2,000 metros de altura, la región resultó un refugio discreto y próspero para los sefarditas.

Historia Local

Cotija es quizás el único poblado en México con clara consciencia de su antepasado judío sefardita incluso el propio sitio web del gobierno municipal que menciona lo siguiente:

Cotija a pesar de ser una población eminentemente católica por muchos años, la tradición oral de los pobladores señala que fue fundada por una gran cantidad de sefarditas o judíos conversos.

La mayoría   de las fuentes históricas locales ubican la llegada de los judíos sefarditas  a  Cotija  entre  mediados  del siglo XVII y principios del siglo XVIII. Cronistas de la región ubican la llegada de 25 familias de origen judío sefardita portadores de típicos apellidos hispano- portugueses fácilmente identificables en comunidades sefarditas de otras regiones del planeta, algunas de estas familias son: Mendoza, Gonzalez, Valencia, Navarro, Silva, De la Parra, Barajas, Farías, Espinosa, Méndez, Chávez, Maciel y Torres.

El destacado historiador oriundo de la región estudioso de la micro-historia y conocedor de los orígenes de la población de la zona, Luis González y González señala:

Los judíos se asentaron en la región a principios del siglo XVIII, como venían huyendo  buscaban  establecerse  en lugares poco visibles.   Estos pueblos fueron conformados por personas de origen  judío,  cuando  yo  era  niño  la mayoría usaba nombres bíblicos: Abraham,  Isaac,  Jacobo…  evitaban comer mezclando carne con leche y no trabajaban los sábados por ser día de la virgen. En Cotija hay muchos Chávez, los apellidos de ciudades en esa zona son de origen judío.

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uis Gonzáles y González

De acuerdo a Thomas Calvo et al, hay claras evidencias que demuestran que fueron familias sefarditas las que estuvieron dentro los primeros pobladores de Cotija, nombres como Jacobo, Ester, José suena a judíos sefarditas en busca de refugio. Cotija podría ser un lugar seguro para los judíos, suficientemente lejos de la  ciudad  de  México,  en  medio  de  un denso bosque, montañas y un gran lago, la región era un escondite perfecto.

Tradiciones Locales y Familiares

Dentro de las tradiciones de evidente origen judío sefardita más comunes detectadas dentro del grupo de familias de Cotija se encuentra el uso de nombres bíblicos de manera repetidos como: José, Benjamín, Abraham, Esther, etc. por otro lado la costumbre de muchas familias de no  trabajar  los  sábados,  evitar  comer carne  con  leche  aunque  no  tengan claridad de por qué lo hacen, finalmente también existe la costumbre en algunas rancherías de apartar una pequeña pieza de masa de la masa grande de tortilla asemejando al afikoman de Pesaj y en algunos ranchos se degüellan las gallinas con cuchillo muy afilado y se preparan para comer hasta que se desangran pareciendo replicar las leyes del kashrut.

Por otro lado dentro de las tradiciones familiares recuerdos de mi infancia son el que mi padre mostraba un particular y exagerado interés sobre su aseo personal los días sábados, su renuencia a comer carne mezclada con leche “es como vómito” expresaba. En eventos de amigos o familiares tales como bodas o bautizos literalmente recuerdo como “huía” de la iglesia saliendo a fumar o a comerse unos tacos. Por otro lado, manifestaba su aparente nula religiosidad en general sin embargo expresaba “no tienes que rezarle a muchas capillitas, solo existe una grande” haciendo referencia a que solo habría que rezarle a un Dios.

Una costumbre que me llamaba mucho la atención de mi padre, era que después de Pascua, se abstenía de fumar y   de rasurarse por 40 días aproximadamente, me pregunto ¿con dicha costumbre estaba tratando  de  emular  la  de   Sefirat HaOmer?

Endogamia

Por  generaciones  las  familias  de  Cotija han evitado matrimonios con locales, fomentando casi exclusivamente hasta tiempos muy recientes los matrimonios entre parientes, ya sea entre primos y primas o cuando menos miembros del mismo clan. Lo anterior, costumbre muy arraigada también en otras comunidades de  origen  sefardita,   ha  permitido encriptar los genes por generaciones evidenciado  por  la  total  apariencia europea o mediterránea de las familias de Cotija, destacando las familias de tez blanca y ojos claros.

Comerciantes destacados

Como señala Jonathan Israel muchos criptojudíos portugueses en México se dedicaron al comercio a través de “recuas de mulas”  actividad comercial que caracterizó a los hombres de Cotija conocidos como “arrieros”, convirtiendo a la villa como uno de los principales centros comerciales del occidente en los siglos XVII y XVIII.

El Lenguaje

Como indican distintas fuentes bibliográficas locales, muchas de las familias  que  habitan  los  ranchos  de  la zona son de origen sefardita en donde podemos  encontrar  una  cultura fuertemente emprendedora liderada por patriarcas de tupidas barbas, que hasta fechas recientes, como me explica mi tío Marcial  nacido  en  Cotija: cuando yo era niño veía bajar de la montaña a estos hombres inteligentes y curiosos, altos de piel blanca y ojos claros ostentando largas y tupidas barbas con apariencia de profetas,      hablando      en      “castellano antiguo” incluso con acento español.

Apellidos

Destacan en Cotija y en mi familia apellidos típicos de origen español- portugués, como ya se mencionó, son típicos apellidos que   encontramos en otras zonas del planeta en donde también se asentaron comunidades sefarditas del mismo origen, destaco como ejemplo el apellido de mi padre: Navarro apellido que podemos encontrar de manera abundante  en  comunidades  judío sefarditas tanto en Portugal desde antes del edicto de expulsión español (1492) como en comunidades judías de origen español provenientes de Turquía y Grecia incluso hoy en día.

Genética Sefardita (ADN)

Dentro de los hallazgos más destacados de mi estudio de ADN realizado por la prestigiada empresa Family Tree, especialista   en estudios de   ADN de origen judío, resulta mi Y-chromosome DNA: “RM269/L23/S116” el cual es característico dentro de las comunidades sefarditas de Europa y norte de África en una proporción de un 10% aproximadamente y en las comunidades descendientes  de  judíos  sefarditas  del norte de Portugal con una proporción mucho mayor cercana al 30% y adicionalmente aparece en un 25% de la población sefardita del noreste de Brasil.

Finalmente mis estudios de ADN a través del Autosomal-DNA arrojan alrededor de 20 interesantes “empates” (matches) con genetic-cousins que presentan ancestros sefarditas y askenazíes, además algunos están ubicados en claros territorios en donde se establecieron comunidades sefarditas exiliadas de Portugal siendo también lugares en los que habitaron familias judío sefarditas que ostentaban el apellido “Navarro” como se puede ver en el mapa de más abajo.

Conclusión

Sin duda el caso de la villa de Cotija y sus orígenes judeo-sefarditas resulta ser un caso único en su tipo cuando hablamos de comunidades o núcleos descendientes de los exiliados de España y Portugal que se dirigieron hacia tierras americanas. Bibliografía histórica, apellidos, tradiciones y costumbres sumados a la conservación de los genes a través de la endogamia en conjunto con la costumbre todavía reciente de hablar en castellano antiguo, son parte de un grupo de factores que  evidencian  de  manera  contundente una herencia que ha sido un claro legado en Cotija que declara en la vox-populi de sus pobladores la consciencia de una ascendencia judía ibérica de varias de sus familias que se manifiesta también en su actitud  emprendedora  e  idiosincrasia  en los herederos, generando hasta nuestros días un gran sentimiento de orgullo por ser “cotijense”.

Referencias

  • i Society for Crypto-Judaic Studies
  • ii Israel J, Empires and Entrepots, the Dutch, the Spanish Monarchy and the Jews 1585-1713, Chapter: the Portuguese in 17th Century in México, 1998.
  • iii Uchmany A, La vida entre Judaísmo y Cristianismo en la Nueva España, 1580-1606. Fondo de Cultura Económica y Archivo General de la Nación México, 1992.
  • iv Techniche Hogeschool Delf, Influencia del Manierismo-nórdico en la Arquitectura Virreinal, pag 170, Universidad Nacional Autónoma de México, México 1980.
  • v http://www.cotija.gob.mx/cotija/?cosa=historia
  • vi Luis González y González (1925-2003), PHD historiador de la UNAM, Colegio de México y la Sorbona de Paris. Director académico y profesor de historia por 30 años en el Colegio de México. Fundador del centro de estudios en historia y ciencias sociales El Colegio de Michoacán. Entrevista con Hernán Becerra Pino, Universidad del búho.
  • vii Calvo T, López G, Movimientos de Población en el Occidente de México, CEMCA.
  • viii Navarro Ovadiah J, Cotija Tierra Morenika, el Origen Judío Hispano-Portugués de sus Pobladores, Creatspace, Charleston 2015.
  • ix Farr M, Rancheros en Chicagoacan, Language and Identity in a Transnational Identity, University of Texas Press, 2006.
  • x Faiguenboim G, Valadares P, Campagnano A, Diccionario Sefaradí de Sobrenombres, Avotaynu, Bengerfield, NJ 2009.
  • xi Portuguese Cryptojews: the Genetic Heritage of a Complex History, Inés Nogueiro et al, Frontier in genetics 2015 y Tracing Sephardic Jewry Through Genetics: Cryptojews and the second Diaspora. Inés Nogueiro, PHD Thesis, 2015.

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José Ovadiah Navarro, Diario Judío Méxicos